Inicia la pelota nuestra este viernes
SANTO DOMINGO: A solo horas de arrancar el pasatiempo favorito de los dominicanos, el país se prepara para cambiar los problemas por batazos, las preocupaciones por jonrones y las discusiones de política por pleitos entre liceístas, aguiluchos, escogidistas y fanáticos de los demás equipos.
¡Porque llegó Lidom, señores! Esa temporada en la que el león vuelve a rugir en el Quisqueya, el tigre saca las garras, las águilas quieren volar alto y picar duro, los toros preparan sus cachos y los gigantes salen a demostrar que de pequeños no tienen nada.
Pero cuidado, que aquí la pelota no es un simple deporte. Es un asunto familiar, una discusión de pareja y hasta un motivo para dejar de hablarle al compañero de trabajo. Porque si tu equipo pierde, no solamente tienes que soportar la derrota: también tienes que aguantar al pana que aparece al otro día con una gorra nueva y una sonrisa de abusador.
Y ni hablar de los eternos rivales, Licey y Escogido, que comparten estadio, pero no se comparten ni un poquito de cariño cuando llega la hora de enfrentarse. Aunque los liceístas y escogidistas tendrán su chercha, los aguiluchos y los azules también tienen una rivalidad que da para discutir hasta cuando no hay juego.
Lo bueno es que, por unos meses, el dominicano tiene otra cosa de qué hablar. Aunque la factura de la luz llegue puntual, el pollo esté caro y el tapón siga igualito, ¡por lo menos hay pelota! Y si el equipo gana, hasta los problemas parecen menos graves… por lo menos hasta que se acabe el juego.
Así que saquen las gorras, preparen las gargantas y afinen las cuerdas, que esto apenas comienza. El león quiere rugir, el tigre quiere arañar y las águilas no quieren que nadie les baje de las nubes.
Y al final, gane quien gane, que no falte la emoción, la chercha y el orgullo de disfrutar nuestro pasatiempo nacional.

